Laura Garrido (ético): «La gestión ambiental también aporta beneficios económicos a los hoteles».

Con más de 10 años de experiencia en la industria de los viajes, Laura Garrido ha estado siempre en contacto con el sector hotelero con el fin de impulsar sus ventas.


Su pasión por la naturaleza y por su entorno le ha llevado a fundar ético, empresa que ayuda a las organizaciones turísticas a mejorar sus resultados mediante de la gestión ambiental y el marketing verde. A través de ético, Laura apoya a las organizaciones en el camino hacia el desarrollo sostenible.

El turismo contribuye aproximadamente al 5% de las emisiones de gas invernadero en el mundo*, una cifra que se espera que crezca un 130% para 2035. ¿Cuál es y qué peso tiene el impacto ambiental de los hoteles?

Según el Tourism Partnership el sector hotelero es el encargado del 1% de las emisiones. Se estima que el 75% de los impactos ambientales de los hoteles están directamente relacionados con el consumo excesivo. Esto significa que estamos realizando un desperdicio de los recursos, además de traducirse en costes innecesarios para las organizaciones.

A nivel ambiental los hoteles provocan un impacto estético, cultural, ecológico y social. Es importante que los hoteles tengan en cuenta todos estos aspectos a la hora de medir su impacto. Para llevar a cabo buenas prácticas de gestión es necesario que en las organizaciones se equilibren los tres pilares del desarrollo sostenible:  la economía, la sociedad y medioambiente. Bajo esa premisa las organizaciones deben contribuir para que su impacto sea positivo y trabajar para alcanzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La Organización Mundial del Turismo advierte que para que el sector hotelero se adecue al Acuerdo de París tendrá que reducir sus emisiones por habitación y año en un 90% para 2050. ¿Cómo puede empezar un hotel a ser más sostenible?

El uso indiscriminado de los recursos provoca un gran impacto ambiental. El 29 de julio la organización Global Footprint Network alertó que la capacidad de recursos de todo el planeta para este año 2019 se había agotado.  Hay que tener en cuenta que cualquier tipo de consumo que realizamos provoca su correspondiente huella de carbono. 

La acción inicial que los hoteles deberían realizar para tomar medidas sostenibles es conocer el punto de partida y disponer de toda la información de cada uno de los aspectos medioambientales que se llevan a cabo en hotel: energía, agua, residuos, compras y proveedores. Solo así se podrán detectar las mejoras y fijar una hoja de ruta hacia los objetivos medioambientales.

¿Cuáles son las claves del éxito de la integración de medidas sostenibles en los establecimientos hoteleros?

A la hora de llevar a cabo medidas sostenibles en los hoteles es necesario que esta integración sea transversal e involucre todos los departamentos del hotel. Suena sencillo, pero en numerosos planes de sostenibilidad estas políticas no bajan a tierra y se quedan en teorías y protocolos de actuación sin lograr la implicación de todos los grupos de interés. Trasmitir al cliente interno (los empleados) el compromiso medioambiental del hotel no significa meramente comunicar las acciones que se van a realizar, sino hacerles partícipes de ella.

En ético desarrollamos planes de educación ambiental para involucrar a toda la organización a través de las siguientes 3 fases: conocimiento, concienciación y acción. El hecho de aportar de manera objetiva el conocimiento del impacto que tienen nuestras acciones provoca esa toma de conciencia e interiorización de la problemática que conduce a la toma de acciones y participación a la hora de alcanzar los objetivos medioambientales. Definitivamente, en ético creemos que en la educación ambiental está la clave del desarrollo sostenible.

¿Qué beneficios aporta la gestión ambiental a una empresa turística como los hoteles?

Además del beneficio que aporta a nuestro entorno, la gestión ambiental también aporta beneficios económicos a los hoteles. Un buen uso de los recursos y la optimización de procesos pueden derivar a un ahorro significativo en los costes de explotación del hotel.

Por otro lado, si tenemos en cuenta que la realización de acciones medioambientales favorece a la imagen de marca, podemos tomar estas medidas para desarrollar acciones de marketing verde que atraigan a los turistas más susceptibles a este tipo de viajes.

En definitiva, por un lado, la gestión ambiental mejora la relación con todo el entorno: trabajadores, sociedad, clientes, proveedores, inversores y, por otro, mejora los resultados del hotel debido al ahorro y el incremento de la notoriedad de marca.

¿La protección del medio ambiente está reñida con la viabilidad económica?

Parte de la problemática está en el visualizar las medidas medioambientales como un gasto y no como una inversión. Para ver el valor real de la protección del medio ambiente hay que recorrer la cadena de valor de todas las acciones que realizamos.

Por ejemplo, si compramos productos de km0 para ofrecer a los huéspedes del hotel incentivamos la economía local, reducimos la huella de carbono por el corto kilometraje del producto, utilizamos menos agua al promover el producto de temporada, realizamos una buena gestión de recursos donde el entorno se beneficia de gestión sostenible… todos estos beneficios tienen un impacto económico positivo y nos da a entender que la protección del medio ambiente nos beneficia a todos.

Por otro lado, la sostenibilidad es sinónimo de calidad. Los turistas visitan nuestro destino por el entorno: naturaleza, clima, cultura, gastronomía… y la protección de estos aspectos es clave para crear destinos atractivos y atraer al turismo de calidad.

¿Cuáles son los mayores problemas a los que se enfrenta un hotel a la hora de adoptar medidas sostenibles?

La principal problemática que observo a la hora de adoptar medidas sostenibles reside en las falsas creencias o en la falta de información a la hora de adquirir nuevos materiales. Estamos ante una situación donde existen numerosas alternativas “ecológicas” que pueden ser más perjudiciales que su original. En este caso recomendaría a los hoteleros que revisaran los pros y los contras a la hora de aplicar nuevas medidas y les advertiría de la importancia de optar por la vida útil del producto.

Para ser más sostenibles tenemos que tener en cuenta que lo principal es evitar los excesos y reducir. Esto no tiene por qué repercutir en una peor experiencia del cliente, sino todo lo contrario. Involucrar al huésped y comunicar el motivo de la realización de acciones medioambientales aproxima al cliente al entorno que visita y genera satisfacción. En un viaje a todos nos gusta experimentar y conocer las historias y características del lugar.

¿Qué papel juega la tecnología en la implantación de medidas sostenibles en un hotel?

La tecnología significa eficiencia. El IoT (Internet de las cosas) permite al hotel la automatización de procesos que pueden ir desde la monitorización de los suministros hasta la medición y la toma de decisiones. Gracias a toda esta información accesible a través de la tecnología somos capaces de detectar, por ejemplo, un mantenimiento predictivo en alguna de las instalaciones del hotel que alerta de un problema o incidencia antes de que sea grave.

Los sistemas domóticos en las instalaciones del hotel aportan eficiencia energética, además del confort para clientes y trabajadores. Las tecnologías enfocadas en la gestión del ciclo de agua y la instalación de renovables son clave a la hora de reducir los recursos utilizados y, por lo tanto, impulsan la sostenibilidad del hotel.

¿Se deben hacer leyes ambientales más estrictas?

Desde mi punto de vista, el problema no está en las leyes medioambientales sino en la ejecución y el apoyo a las organizaciones a la hora de implementarlas. En Baleares, por ejemplo, en 2021 se aplicará de forma definitiva la prohibición de los plásticos de un solo uso y en este sentido el reto está en conseguir que las organizaciones incluyan esta normativa dentro de su gestión de forma adecuada y a tiempo.

Actualmente, tenemos leyes ambientales que protegen la integridad del medioambiente y, en mi opinión, la principal problemática se encuentra a la hora de integrarlas en nuestro día a día. Creo que la solución no solo está en hacer leyes más estrictas sino en asegurar que haya una colaboración público-privada y que seamos capaces de llevarlas a cabo.

Desde ético, apoyáis a empresas turísticas que quieren hacer un cambio hacia una gestión más respetuosa con el medio ambiente. ¿Hay algún caso que te haya impactado?

En ocasiones pensamos que la sostenibilidad es cosa de cadenas hoteleras, de hoteles de categoría superior o de hoteles rurales.  La realidad es que esta creencia no tiene por qué ser es así, cualquier hotel puede tomar medidas sostenibles. Un claro ejemplo de esto es el hotel Rupit que se encuentra en Cala d’Or, una conocida zona turística de Mallorca. Me gusta ponerlo como ejemplo porque es un hotel que rompe todos los esquemas y que, a pesar de estar situado en una zona donde prima el turismo de sol y playa, apuesta por la gestión ambiental para aportar valor a sus clientes. Dentro de esta gestión ambiental encontramos instalaciones eficientes, aislamientos exteriores, comida de Km0 e incluso financian un apiario de la zona.

*Cambridge Institute for Sustainability Leadership